Perfil de aluminio - Grad-system
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Perfil de aluminio

El Aluminio: la precisión arquitectónica sin concesiones.
Material contemporáneo por excelencia, el aluminio combina finura estética, estabilidad absoluta y durabilidad excepcional. Ligero, reciclable y personalizable infinitamente gracias al termolacado, responde a las exigencias de los proyectos arquitectónicos más ambiciosos, tanto en fachada como en techo.

Libertad, durabilidad, precisión

  • Una estabilidad dimensional absoluta: A diferencia de los materiales naturales, el aluminio no se deforma bajo el efecto de las variaciones climáticas. Conserva perfectamente sus dimensiones y su alineación a lo largo del tiempo, cualesquiera que sean las condiciones de exposición.
  • Una resistencia excepcional a entornos exigentes: Insensible a la humedad, a los insectos, a los hongos y a las agresiones climáticas, el aluminio ofrece una longevidad notable, incluso en zonas costeras, urbanas o fuertemente expuestas.
  • Una libertad arquitectónica incomparable: Disponible en varias anchuras de perfiles y en una amplísima selección de tonos termolacados, el aluminio permite componer fachadas únicas, contemporáneas o minimalistas, con gran libertad de creación.
  • Instalación rápida y perfectamente alineada: Compatible con el sistema Grad®, cada perfil se fija con clips sobre una estructura de aluminio sin tornillos visibles. Las tarima quedan perfectamente alineadas desde la instalación para un acabado depurado y de alta gama.
  • Un material duradero y responsable: El aluminio utilizado por Grad® es infinitamente reciclable y se inscribe en una lógica de construcción perenne. Su excepcional vida útil limita las necesidades de reemplazo y contribuye a reducir el impacto ambiental de la obra.

Envejecimiento del aluminio

En la instalación, el aluminio presenta un aspecto perfectamente homogéneo y un acabado termolacado de alta calidad. Según el tono elegido, puede adoptar una estética discreta y mineral o convertirse en un verdadero elemento de firma arquitectónica.
A diferencia de la madera, el aluminio no se vuelve gris y no sufre una evolución visual natural ligada a los rayos UV. Su color y aspecto permanecen estables durante muchos años gracias a la calidad de los tratamientos de superficie.
Preservar el aspecto original
No es necesario ningún tratamiento específico para conservar la apariencia del material. Los acabados termolacados aseguran una excelente durabilidad en el tiempo.
Mantenimiento habitual
Una simple limpieza periódica con agua limpia o agua jabonosa permite eliminar los depósitos superficiales y preservar la estética de los perfiles.
Una estética duradera
El aluminio conserva duraderamente su geometría, su tono y su nivel de acabado. Constituye una solución ideal para proyectos que buscan una apariencia constante y un mantenimiento reducido.
Sin cambios

Durabilidad extrema

Insensible a la humedad, a los insectos y a los hongos, conserva sus prestaciones durante décadas.

Termolacado a medida

Amplia paleta de colores RAL y acabados personalizables para responder a cada intención arquitectónica.

100 % reciclable

Material infinitamente reciclable, ligero y duradero, adecuado para construcciones responsables.

Proceso de tratamiento

El tratamiento térmico consiste en calentar la madera a una temperatura elevada (generalmente entre 180 y 220°C) en un ambiente controlado, sin añadir productos químicos. Este proceso mejora las propiedades de la madera, en particular su resistencia a la humedad, su durabilidad y su estabilidad dimensional. El tratamiento térmico también modifica la apariencia de la madera, dándole un tono ligeramente más oscuro y uniforme, que evoluciona con el tiempo para adquirir una elegante pátina gris cuando se expone a los elementos. La madera así tratada se vuelve menos sensible a las variaciones de temperatura y más resistente a los ataques biológicos (como hongos e insectos), sin dejar de ser ecológica.