Imbue™ - Grad-system
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El pino radiata de Nueva Zelanda tratado en profundidad con calor y vapor, sin química, sin compromisos.
Procedente de plantaciones certificadas FSC y modificado térmicamente a 230°C, Imbue™ se presenta como una alternativa natural, estable y responsable para todos los proyectos de exterior.
Terrasse en Abodo Imbue

La excelencia de la madera termotratada

  • Calidad superior, nudos muy raros: El pino radiata tiene naturalmente muy pocos nudos: cada tarima presenta una veta pura y regular, una superficie homogénea y un nivel de exigencia visible desde la instalación.
  • Notable estabilidad dimensional: El tratamiento térmico reduce drásticamente la absorción de humedad, limitando la contracción y el hinchamiento incluso en exposición severa: las tarima permanecen rectas, temporada tras temporada.
  • Durabilidad certificada Clase 1: Imbue™ alcanza la más alta clasificación europea de durabilidad natural (EN 350), garantizando resistencia a la putrefacción y a los agentes biológicos sin ninguna impregnación química.
  • Instalación rápida y limpia: Compatible con el sistema Grad®, la fijación mediante clips sobre subestructura de aluminio garantiza una instalación sin tornillos visibles, un acabado perfectamente alineado y una instalación sin restricciones en obra.
  • Una madera 100% natural y responsable: El tratamiento térmico solo utiliza calor y vapor: ningún producto químico, ningún residuo peligroso al final de su vida útil. El pino radiata procede de plantaciones renovables gestionadas de forma sostenible.

Envejecimiento de la madera

Tono y envejecimiento
Al instalarse, Imbue™ presenta un tono marrón chocolate cálido y profundo, característico del tratamiento térmico. Su veteado natural y su superficie clara le confieren desde el primer momento un carácter arquitectónico acogedor.
Bajo la acción progresiva de los rayos UV, la tarima evoluciona hacia un gris plateado luminoso y homogéneo. Este proceso puede extenderse desde unos pocos meses hasta varios años, dependiendo de la exposición, sin afectar nunca el rendimiento del material.
Conservar el tono inicial
La aplicación anual de un saturador de tono marrón permite mantener el color chocolate original el mayor tiempo posible.
Mantenimiento habitual
Una limpieza semestral con agua jabonosa y un cepillo es suficiente para mantener el aspecto de la superficie. Imbue™ no requiere ningún tratamiento de preservación química; su durabilidad se adquiere por transformación, no por aplicación.
Dejar envejecer naturalmente
Para acompañar el proceso de encanecimiento mientras se protege la tarima, se recomienda la aplicación de un aceite claro, que permite que la madera evolucione hacia su pátina plateada de forma homogénea y controlada.
Al instalar 1 año

Durabilidad certificada

Clasificado EN 350 Clase 1, resiste hongos, insectos e inclemencias del tiempo sin química.

Tratamiento a 230°C

Calentada al vapor, la madera gana en estabilidad y durabilidad: sin ningún aditivo químico.

Estética natural

Veteado natural, tono marrón chocolate, superficie cuidadosamente seleccionada: un acabado cálido y refinado desde la instalación.

Proceso de tratamiento

Imbue™ es el resultado de la colaboración entre Abodo y Maxwell Wood, dos pioneros neozelandeses en la modificación térmica del pino radiata de plantación. El proceso se basa en hornos controlados por ordenador, específicamente diseñados para este fin, que aplican ciclos de tratamiento adaptados a la especie para refinar la madera a escala molecular, mejorando su estabilidad, durabilidad y rendimiento en los acabados.

El pino radiata certificado FSC procedente de plantaciones neozelandesas se trata con vapor y a una temperatura que alcanza o supera los 230 °C, un nivel particularmente alto en comparación con la mayoría de los procesos térmicos del mercado en un entorno con poco oxígeno, lo que modifica permanentemente la estructura molecular de la madera al eliminar las hemicelulosas responsables de la absorción de humedad, reduciendo hasta en un 50 % la capacidad de la madera para absorber agua.

La madera se enfría y reacondiciona cuidadosamente para alcanzar un nivel de humedad de equilibrio de aproximadamente el 7 %. El resultado es un material homogéneo, con muy pocos nudos, clasificado en durabilidad clase 1 según la norma EN 350, un rendimiento validado por pruebas de laboratorio y en condiciones reales.