El Termofresno: la calidez de una madera de bosques templados, la resistencia de las tropicales.
Procedente de bosques gestionados de forma sostenible y tratado térmicamente a 215°C sin ningún producto químico, el fresno modificado se presenta como una alternativa elegante, estable y responsable para todos los proyectos de exterior.
La excelencia del termofresno
- Una madera de calidad superior: Cada tarima es seleccionada por la finura de su veteado y la homogeneidad de su superficie — un nivel de exigencia visible desde la instalación.
- Estabilidad dimensional notable: La baja absorción de humedad de la madera modificada térmicamente limita fuertemente las deformaciones ligadas a las variaciones climáticas — la contracción y el hinchamiento son casi inexistentes, incluso en exposición severa.
- Durabilidad certificada Clase 1: El termofresno alcanza la más alta clasificación europea de durabilidad natural, garantizando una resistencia a la putrefacción y a los agentes biológicos sin impregnación química.
- Instalación rápida y limpia: Compatible con el sistema Grad®, la fijación mediante clips sobre subestructura de aluminio garantiza una instalación sin tornillos visibles, un acabado perfectamente alineado y una instalación sin restricciones en obra.
- Una madera 100% natural y responsable: El tratamiento térmico solo utiliza calor y vapor — ningún producto químico, ningún residuo peligroso al final de su vida útil. El fresno proviene de bosques gestionados de forma sostenible.
Envejecimiento de la madera
Al instalarse, el termofresno exhibe un tono marrón caramelo cálido y profundo, característico del tratamiento térmico a 215°C. Su veteado fino y su superficie homogénea le confieren, desde la instalación, un carácter arquitectónico distintivo.
Bajo la acción progresiva de los rayos UV y los ciclos climáticos, la tarima inicia una evolución controlada hacia un gris plata luminoso y homogéneo. Este proceso comienza desde la instalación y puede extenderse desde unos pocos meses hasta varios años, según el nivel de exposición — sin afectar nunca el rendimiento del material.
Conservar el tono inicial
La aplicación anual de un saturador tono miel permite mantener el color marrón caramelo original el mayor tiempo posible.
Mantenimiento habitual
Una limpieza semestral con agua jabonosa y un cepillo, o con la ayuda de un limpiador desgrisador, es suficiente para mantener el aspecto de la superficie. El termofresno no requiere ningún tratamiento de preservación química — su durabilidad se adquiere por transformación, no por aplicación.
Dejar envejecer naturalmente
Para acompañar el envejecimiento natural y proteger la tarima, se recomienda la aplicación de un aceite claro como protección de fondo — permite que la madera evolucione hacia su pátina plateada de forma homogénea y controlada.