El Termopino: el carácter auténtico del pino, sublimado por el calor.
Tratado térmicamente entre 190 y 215°C bajo vapor, sin ningún producto químico, el pino modificado gana en estabilidad, durabilidad y profundidad de color — para una terraza natural, cálida y sin compromisos en el rendimiento.
El rendimiento del pino termotratado
- Una madera blanda de carácter marcado: El tono miel y los nudos característicos del pino del norte le confieren un aspecto cálido y clásico — una estética auténtica que asume plenamente la identidad de la madera resinosa.
- Estabilidad dimensional reforzada: El tratamiento térmico reduce el nivel de humedad de la madera al 4-5%, lo que le confiere una estabilidad dimensional significativamente superior a la del pino natural — la contracción y la hinchazón se reducen considerablemente, incluso en climas variables.
- Una madera naturalmente sana: El proceso térmico elimina las resinas de la madera, eliminando cualquier riesgo de exudación en la superficie — una tarima limpia para la instalación, sin emisiones, segura para entornos sensibles.
- Instalación rápida y limpia: Compatible con el sistema Grad®, la fijación mediante clips sobre subestructura de aluminio garantiza una instalación sin tornillos visibles, un acabado perfectamente alineado y una instalación sin restricciones en obra.
- Una madera procedente de bosques certificados PEFC: El pino silvestre utilizado proviene de bosques gestionados de forma sostenible, tratado en hornos mediante un proceso altamente ecológico — sin química, sin residuos peligrosos al final de su vida útil.
Envejecimiento de la madera
Al instalarse, el termopino expresa un tono dorado cálido y profundo, que el tratamiento térmico intensifica al resaltar el carácter natural del pino y su veteado resinoso típico. Bajo la acción de los rayos UV y los ciclos climáticos, la tarima evoluciona progresivamente hacia un gris plateado suave y homogéneo. Este envejecimiento natural se produce de forma uniforme durante 12 a 18 meses, según la exposición — sin necesidad de intervención y sin impacto en el rendimiento del material.
Conservar el tono inicial
La aplicación anual de un saturador adecuado permite mantener la calidez del tono miel original. De este modo, la terraza conserva su aspecto marrón dorado original cuando se mantiene en la superficie.
Mantenimiento habitual
Una limpieza semestral con agua jabonosa y un cepillo, o con un limpiador desengrasante, es suficiente para mantener el aspecto de la superficie. No se requiere ningún tratamiento de conservación periódico — la madera rinde y envejece de forma natural.
Dejar envejecer naturalmente
Si se desea la pátina gris, no es necesario ningún tratamiento. La evolución se mantiene homogénea y controlada, para un resultado de aspecto noble y natural.